El latido de nuestra costa
Mientras la mayoría de las ciudades duermen, en los puertos de Asturias comienza un ritual que garantiza que lo mejor del Cantábrico llegue a tu mesa. La «Rula» no es solo una subasta; es el corazón de un sistema de trazabilidad que nos hace únicos.
El atraque y el compromiso El proceso comienza con el atraque de nuestra flota artesanal. Los barcos llegan con las capturas del día, donde el pescado es inmediatamente descargado y clasificado por especies y tamaños. Aquí, la inmediatez es la clave de la calidad.
El etiquetado: La identidad del producto Antes de que suene la primera puja, cada lote recibe su etiqueta de trazabilidad. Como vemos en ejemplos reales de nuestra rula, como la de Llanes, el pescado se identifica con información crítica:
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Zona de captura: Por ejemplo, la Subzona VIIIc del Mar Cantábrico.
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Barco y arte de pesca: Redes de enmalle, palangre, etc..
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Fecha de captura: Que en nuestros productos coincide casi siempre con la fecha de expedición, asegurando frescura absoluta.
La Subasta: Transparencia total En la rula, compradores y pescaderos pujan por el mejor producto. Este sistema asegura un precio justo para el pescador y una garantía de origen para el consumidor. Cuando ves el sello de Pescado de Rula con Artes Sanos, sabes que ese pescado ha pasado por este control riguroso en menos de 24 horas.
Conclusión: Apoya lo nuestro Elegir pescado de la rula asturiana es apoyar a cientos de familias de nuestra flota artesanal y garantizar que tu familia consume un producto con nombre, apellidos y una historia de frescura inigualable.








