⏱️ Del Puerto a tu Pescadería en 3 pasos: La carrera por la frescura
En el mundo del pescado, la diferencia entre un producto excelente y uno mediocre se mide en horas. Nuestra seña de identidad es la velocidad, pero siempre acompañada de una información clara y completa.
Aquí te mostramos cómo logramos que el pescado que ves en el mostrador mantenga toda la esencia del Cantábrico en un tiempo récord:
Paso 1 – Captura artesanal en el Cantábrico
Nuestra flota artesanal trabaja respetando los ciclos del mar. Mientras la costa aún duerme, los barcos capturan piezas de la máxima calidad utilizando artes tradicionales. Esta inmediatez desde el caladero hasta el puerto es el primer secreto de nuestra frescura.
Paso 2 – Etiquetado individual en la Rula
Una vez en tierra, en puntos como las Rulas asturianas, el pescado no espera. Es el momento clave de la trazabilidad de origen:
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Cada lote se identifica con su etiqueta propia.
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Se registra la fecha de captura y de expedición
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Se asigna el sello ovalado de seguridad sanitaria, garantizando que el producto es seguro y ha sido controlado desde el minuto uno.
Paso 3– Disponible en tu punto de venta habitual
Gracias a esta logística coordinada, apenas unas horas después de haber sido pescado, el producto ya está disponible para ti. Al llegar a la pescadería, esa etiqueta que se colocó en la rula es la que te permite a ti, como consumidor, acceder a toda la historia del producto.
📑 Conclusión: Frescura que se puede demostrar con papeles
No pedimos que confíes solo en nuestra palabra, sino en los datos. La trazabilidad no es solo una norma, es la prueba documental de que es lo más fresco que puedes poner en tu mesa.
¿Buscas calidad? Busca la etiqueta.








